
Yo me fui dócilmente del centro, hace siete años, porque por 1.000 euros solo alquilaban agujeros y los pisos de 70 metros cuadrados sin reformar costaban más de 300.000. Me vine a Carabanchel Bajo, cerca del hoy deforestado parque de Comillas, allí donde en la posguerra, a trabajos forzados, se lev...
Yo me fui dócilmente del centro, hace siete años, porque por 1.000 euros solo alquilaban agujeros y los pisos de 70 metros cuadrados sin reformar costaban más de 300.000.
Me vine a Carabanchel Bajo, cerca del hoy deforestado parque de Comillas, allí donde en la posguerra, a trabajos forzados, se levantaron barracones para los perdedores.
Vine obligada, y como yo fue viniendo más gente, obligada también, y así expulsamos a otras, que no sabemos dónde se esconden; no las vimos entonces, no las ver...




