Pocos días antes de jubilarse, el juez Fernando González Zubieta citó en su despacho de la Audiencia de Málaga al penalista Pedro Apalategui. “Por favor, dile a Dolores Vázquez que le tengo cariño y deseo que sea feliz”. No solo hay cordialidad en ese mensaje. Ahí adentro se puede intuir un pesar ro...
Pocos días antes de jubilarse, el juez Fernando González Zubieta citó en su despacho de la Audiencia de Málaga al penalista Pedro Apalategui.
“Por favor, dile a Dolores Vázquez que le tengo cariño y deseo que sea feliz”.
No solo hay cordialidad en ese mensaje.
Ahí adentro se puede intuir un pesar rocoso cimentado durante años, los que habían pasado desde que el magistrado condenó en 2001 a Dolores Vázquez a 15 años y un día de prisión por un asesinato que no cometió.
“Que me dijera aquello le ho...




