
Los últimos tres años han sido una forma de tortura de una lentitud insoportable, y el espíritu actual aquí, entre el río y el mar, es que el 7 de octubre continúa presente: seguimos viviendo aquel horrible día que se niega a terminar. Los rostros de los rehenes israelíes liberados de Gaza y de los ...
Los últimos tres años han sido una forma de tortura de una lentitud insoportable, y el espíritu actual aquí, entre el río y el mar, es que el 7 de octubre continúa presente: seguimos viviendo aquel horrible día que se niega a terminar.
Los rostros de los rehenes israelíes liberados de Gaza y de los padres afligidos cuyos hijos nunca regresaron a casa siguen llenando nuestras pantallas de televisión.
Muchos de ellos también adornan las listas de candidatos de los distintos partidos políticos, jun...




