
En el museo Metropolitano de Nueva York me fijé por primera vez en la cabeza de leona de la diosa Sekmet. Era una exposición sobre los saberes de la medicina en el Antiguo Egipto. En un vestíbulo en penumbra, que tenía una atmósfera inevitable de templo, relucía la superficie muy pulida del basalto,...
En el museo Metropolitano de Nueva York me fijé por primera vez en la cabeza de leona de la diosa Sekmet.
Era una exposición sobre los saberes de la medicina en el Antiguo Egipto.
En un vestíbulo en penumbra, que tenía una atmósfera inevitable de templo, relucía la superficie muy pulida del basalto, la diosa sentada en su trono, esculpida a una escala mayor que la humana, con una majestad definitiva, una serenidad amenazante.
Sekmet es la diosa de la guerra y la peste, de la desgracia súbita y d...




