Pocas veces he constatado un grado tan alto de expectación no ya entre la cinefilia, sino también en gente de la calle que quiere saber mi opinión sobre una película titulada La bola negra. Viene avalada por premios lujosos en festivales, en la tantas veces falsa suposición de que esos galardones ha...
Pocas veces he constatado un grado tan alto de expectación no ya entre la cinefilia, sino también en gente de la calle que quiere saber mi opinión sobre una película titulada La bola negra.
Viene avalada por premios lujosos en festivales, en la tantas veces falsa suposición de que esos galardones han sido bendecidos por la infalible gracia de Dios, y por una espectacular campaña de marketing cultural y apoteosis de lo woke.
Y uno es proclive a las manías y a los prejuicios.
Pero estoy dispuesto ...




