
Se acabó el colegueo de Broncano y sus coleguitas con los candidatos más afines. Y los chascarrillos cómplices de Motos y sus hormigas con los suyos. Se terminaron las piruetas con la IA de los malotes de los partidos ensalzando a sus propios líderes y humillando a los rivales. Se acabaron los baile...
Se acabó el colegueo de Broncano y sus coleguitas con los candidatos más afines.
Y los chascarrillos cómplices de Motos y sus hormigas con los suyos.
Se terminaron las piruetas con la IA de los malotes de los partidos ensalzando a sus propios líderes y humillando a los rivales.
Se acabaron los bailes arrítmicos de Sánchez en sus mítines.
Y los juegos de palabras autoboicoteados por Feijóo en los suyos.
Podría seguir pasando revista a todas las siglas, pero aquí lo dejo, porque, por supuesto, nad...




