
Cuando se es el ministro del Interior más longevo de la democracia, la experiencia es un grado. Por eso, Fernando Grande-Marlaska el martes, y aunque ya hubiera pasado la medianoche, prefirió dejar por escrito en una carta lo que ya había pedido previamente por teléfono: que el director general de l...
Cuando se es el ministro del Interior más longevo de la democracia, la experiencia es un grado.
Por eso, Fernando Grande-Marlaska el martes, y aunque ya hubiera pasado la medianoche, prefirió dejar por escrito en una carta lo que ya había pedido previamente por teléfono: que el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, le informara a la mayor brevedad qué había pasado con un informe que su cuerpo policial había entregado a la jueza María Tardón en la Audiencia Nacional señalando ...



