Pedro Sánchez ha recuperado el “no a la guerra” que movilizó a la izquierda española en 2003 y fue el preludio de una pérdida del poder por parte del PP en 2004 tras los atentados del 11-M.
Sánchez ha mantenido con firmeza la posición clara en contra de la guerra de Donald Trump y Benjamín Netanyahu.
El presidente español reivindica un nuevo “no a la guerra”, 23 años después, para erigirse en el gran antagonista del presidente de Estados Unidos.
“La posición de España es la misma que en Ucrania o en Gaza.
No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos.
No a resolver conflictos con bombas.
La posición española se resume en cuatro palabras: no a la guerra”.
Y ahí ha recordado Irak.
“El mundo ya ha estado aquí antes.
Hace 23 años, otra administración de Estados Unidos nos llevó a una guerra injusta.
La guerra de Irak generó un aumento drástico del terrorismo, una grave crisis migratoria y económica.
Ese fue el regalo del trio de las Azores, un mundo más inseguro y una vida peor”, ha recalcado.Seguir leyendo.
