“No vengas con el cuento de que ‘es que tengo mucha presión’ ni nada, ¿eh? O sea, que ese cuento te lo van a comprar donde tú quieras que te lo compren.
Pero como yo haga un informe, Sandra [nombre ficticio para proteger su identidad], te hundo".
En estos términos habló el comisario de Policía Nacional Emilio de la Calle a su subordinada el 24 de diciembre de 2024.
Faltaban tres meses para que la agente interpusiera una denuncia contra él en el Ministerio del Interior y menos de cuatro para que decidiera acudir a los tribunales.
Interior suspendió a De la Calle de empleo y sueldo en abril de 2025, pero las alarmas habían saltado ya en 2020 con más quejas internas de subordinados.
El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska archivó entonces una información reservada contra él.
Los audios que está desvelando EL PAÍS muestran que el comisario trató de ocultar los síntomas de ansiedad que su subalterna mostraba, que la amenazó con hundir su carrera profesional y que le reclamó datos médicos a riesgo de perder su confianza si no lo hacía.Seguir leyendo.
