
El País — Los padres y madres son menos alegres, pero se sienten más plenos: así es la par...
Cuando se estudian juntas, paternidad y felicidad forman dos capas bien distintas. En primera línea están las noches en vela y los malabarismos financieros. Las negociaciones sin fin y los llantos a deshora. Las dudas acuciantes y los disgustos, reales o imaginados. El choque de bruces, una y otra v...
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Cuando se estudian juntas, paternidad y felicidad forman dos capas bien distintas.
En primera línea están las noches en vela y los malabarismos financieros.
Las negociaciones sin fin y los llantos a deshora.
Las dudas acuciantes y los disgustos, reales o imaginados.
El choque de bruces, una y otra vez, contra la evidencia de una libertad acotada.
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