Vox se ha planteado como meta para las elecciones del próximo 15 de marzo en Castilla y León alcanzar el 20% del voto por primera vez en una comunidad autónoma.
Sería toda una proeza teniendo en cuenta que en su programa para las generales de 2023 lo que proponía Santiago Abascal era abolirlas: “Promoveremos un estado unitario administrativamente descentralizado”.
Conscientes de que no iba a ser tarea fácil, teniendo en cuenta que la Constitución establece que el país “se organiza territorialmente en municipios, provincias y comunidades autónomas”, añadían: “Mientras logramos ese objetivo, proponemos la devolución inmediata al Estado de las competencias en Educación, Sanidad, Seguridad y Justicia.
Limitaremos en todo lo posible la capacidad legislativa autonómica”.
Lo que han hecho, sin embargo, es presentarse, con muy buenos resultados hasta la fecha, como candidatos a presidir esos territorios en los que no creen.
Seguir leyendo.
